El famoso poeta Inglés John Donne 1 lo tenía muy claro: todos estamos interconectados. Y lo expresó de una forma , que hoy, cuatro siglos más tarde, sigue atrayendo nuestra admiración:

Ningún hombre es una isla
Completo por sí mismo
Cada hombre es una pieza del continente,
una parte del todo.
Si el mar se llevara una porción de tierra,
toda Europa quedaría disminuida,
como si fuera un promontorio,
Como si fuera tu propia casa
O la de uno de tus amigos,
Ningún hombre es una isla
La muerte de cualquier persona me disminuye
Porque me encuentro unido a toda la humanidad;
por lo tanto, nunca envíes a saber
por quién doblan las campanas;
doblan por ti.

Por supuesto, el antropocentrismo y eurocentrismo de los tiempos del renacimiento están muy presentes en esta hermosa pieza de la poesía, pero el mensaje básico es trascendente: todos somos interdependientes.

Los conocimientos y la conciencia del siglo 21 urgen que tomemos aun más en cuenta esta sabiduría. Ahora sabemos que todos estamos interconectados: no sólo los humanos, pero todos los seres vivos. Permítanme recordar la resolución de la ONU que indica que los países reconocen que la que Madre Tierra es una expresión común utilizada para referirse al Planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el
planeta que todos habitamos,

Esta conciencia planetaria llega en un momento en que muchas especies de este planeta interconectada se encuentran en peligro de extinción. De hecho, estamos perdiendo biodiversidad a un ritmo de más de 100 especies por millón de especies al año, más de cien veces más rápido que la tasa de extinción natural. Como todas las especies están interconectadas, estas extinciones conducirán inevitablemente a pérdidas aún mayores.

También la humanidad es una parte de esta interconexión. Albert Einstein ya advirtió – probablemente ejemplificando – que después de que las abejas se extinguirían, la humanidad tendría sólo cuatro años de supervivencia. ¿Y si en este preciso momento una especie se está extinguiendo que determina la supervivencia de las abejas?

Ahora me permito reformular a John Donne:

La muerte de cada especie me disminuye,
Porque soy parte de la Madre Tierra.
por lo tanto, nunca envies a saber
por quién doblan las campanas;
doblan por ti.

 

[1] John Donne (1572 – 31 de marzo 1631): Poeta Inglés, humorista, abogado y sacerdote.

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