En las horas tempranas del domingo se adoptó un paquete de decisiones en la conferencia climática en Durban, entre los cuales una sobre el Protocolo de Kyoto que dice que “un segundo período de compromiso se establecerá”. Eso parece una buena noticia, que era lo que todo el mundo estaba esperando. Pero analisando lo bien: parece un segundo periodo del protocolo, pero todavía no lo es.

Pero, porqué necesitamos un segundo período de compromisos? Por el bien de tenerlo? Por el bien de los mercados de carbono? Para calmar a la opinión pública?

Vamos a ver los puntos positivos y los puntos malos de lo que se aprobó en Durban.

Se establece un segundo período de compromiso durante cinco años. Eso es bueno. Pero, ¿será real? ¿O es sólo otra falsa promesa?


Aprobar las enmiendas o tomar nota de las propuestas de enmiendas?

Párrafo 3 genera una gran confusión:

3. Toma nota de las propuestas de enmienda al Protocolo de Kyoto, elaborado por el Grupo de Trabajo Especial sobre Compromisos Futuros para las Partes Anexo I bajo el Protocolo de Kyoto, que figuran en los anexos 1, 2 y 3 de la presente decisión;

De hecho, en los anexos están las enmiendas propuestas. Pero, la Conferencia climática nos las aprobó este año. Simplemente “toma nota” de las modificaciones propuestas. Inclusive no se definió la duración del periodo de duración, lo cual nos indica claramente que todavía no se ha aprobado el segundo periodo.

Si realmente se quiere  “asegurar” un segundo período de compromisos, la única forma de hacerlo era adoptar las enmiendas ahora. Todo lo demás son sólo promesas vagas. De hecho, nadie está obligado por algo de lo cual solo se “tomó nota”!

Objetivos generales o números legalmente vinculantes?

El siguiente punto dudoso es que el texto ‘toma nota’ de las ‘metas cuantificadas de reducción de las emisiones para el conjunto de la economía’, pero todavía no as convierte en QELROs1. Legalmente hablando, la única base del compromiso es un objetivo cuantificado, la cual tiene una forma de medición muy bien definida. La “promesa”, es que el próximo año los convertirán en los objetivos cuantificados. Será verdad?

Asegurar el segundo período de compromiso, o ‘tratar’ de hacerlo?

El parrafo 10 pone el tono para demostrar que no tenemos certeza sobre la futura adopción del segundo periodo de compromisos:

10. Pide al Grupo de Trabajo Especial sobre Compromisos Futuros para las Partes Anexo I bajo el Protocolo de Kyoto (GTE-PK) de proponerse de entregar los resultados de su trabajo de conformidad con la decisión 1/CMP.1, y en tiempo para completar su trabajo por el octavo período de sesiones la Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto.

Eso suena muy parecido al texto de la propia 1/CMP1, en el 2005, que señaló que el GTE-PK “se propondra de finalizar sus tareas y a tiempo para garantizar que no haya una interrupción entre el primero y el segundo perÌodos de compromiso;

Esto fue prometido hace 6 años, y su realización se ha pospuesto por muchos años ahora, han pasado tantos plazos establecidos, que la repetición de un mismo lenguaje no suena muy creíble en estos momentos.

¿Por qué necesitamos un segundo período de compromiso?

El mundo no necesita un segundo período de compromiso del Protocolo de Kyoto sólo porque sí. Lo necesita, porque los compromisos de mitigación ambiciosos y vinculantes son terriblemente necesarios. El IPCC afirma en su último informe que los países desarrollados en conjunto deben reducir entre 25 y 40% del nivel de sus emisiones de 1990. Eso fue en 2007, desde entonces, los síntomas del cambio climático han empeorado a una velocidad nunca prevista.

Uno de los principales beneficios del Protocolo de Kioto, es que tenía un enfoque “de arriba hacia abajo “: en primer lugar se debía definir cuál es el nivel de mitigación necesario en agregado , y luego cómo se debe dividir esta tarea entre todos los países desarrollados. Es por ello que el artículo 3.1 del Protocolo establece que las Partes deberán “reducir sus emisiones globales de gases, por lo menos 5 por ciento por debajo de los niveles de 1990”. Llama la atención que la propuesta de enmienda sólo rellena este número con una gran X. El Acuerdo de los Pueblos de Cochabamba exigió que este número debe ser de 50%. Si eso resulta imposible, por lo menos debería ser algo dentro del rango del IPCC.

Por lo tanto, comprometerse a reducir un 13-17%2 no es una respuesta a las necesidades del mundo. Indicar que se compromete a esto, con un grado 1,5 o incluso una meta de 2 grados en la mente, es engañar a la opinión pública. Esas promesas llevar a un aumento de 4 grados!

Pero se vuelve aún peor cuando se verifica las propuestas de enmienda al Anexo B, donde todas las promesas deben ser enumerados, y verificar que varios países no están ofreciendo sus promesas para este proceso KP: Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Japón, Rusia, y por supuesto los EE.UU. no serán parte del segundo período de compromiso.

Los mercados de carbono en las decisiones de KP

Más que ofrecer una solución para el clima del mundo, dar “señales” a los mercados de carbono ha sido la razón principal por la que, a pesar de tanto sentimiento anti-Kyoto entre los países desarrollados, ahora desean de alguna forma implementar un segundo período de compromiso.

 Se sabe ya que en una de las decisiones complementarias a la CMP, habrá una expansión de proyectos elegibles para los mercados de carbono. Los proyectos de “Captura y almacenamiento de carbono” (CCS) será uno de ellos. Se trata de proyectos con grandes costos, los cuales generarán una enorme cantidad de créditos de carbono, lo cual hará que los precios de los bonos de carbono se desplomen aún más, reduciendo así los incentivos para la reducción domestica de los países desarrollados. Pero lo peor es que el CCS es un sistema muy inseguro: se trata del almacenamiento de gases de efecto invernadero bajo tierra, pero con enormes riesgos de que van a escapar, tarde o temprano.

El escape para aquellos que no les gusta Kioto, pero sí sus mercados

Durante el primer período de compromiso, sólo KP-partes podrían hacer uso de Reducciones Certificadas de Emisiones (CERs, es decir, las unidades de carbono transables) con el fin de cumplir con sus compromisos. La definición de “Parte” en el propio Protocolo de hecho estipula que “bajo ‘Parte’ se entiende, a menos que el contexto indique lo contrario, una de las Partes en el presente Protocolo’. Y luego, las reglas para la adquisición de CERs, sólo se aplicaban a las “partes”, según el artículo 3.12.

 Pero ahora, un artículo 3.12 bis y 3.12 ter serán introducidas en las “propuestas de enmienda”.En esos artículos se hace explícita la posibilidad adquisición de CERs para todas las Partes del Anexo I de la Convención para cumplir con sus compromisos.

Por otra parte, los artículos hablan sobre “Cualquier unidad generada a partir de cualquier mecanismo de mercado que se establezca en virtud de la Convención”. En otras palabras, toda la discusión que se ha quedado atascado en el capítulo 1bv en el GTE-CCA, se resuelve aquí en una línea.

Y, por supuesto, los ganadores son aquellos que no se comprometen a mitigar, pero sí quieren los beneficios.

El segundo período de compromisos del Protocolo de Kyoto:
una victoria o un engaño?

Al parecer, la propuesta actual resuelve varias anxiedades de los países desarrollados:

  • pueden decir a sus electorados que están atendiendo la demanda para el segundo periodo de KP
  • han podido ejercer una presión enorme sobre los países en desarrollo con tal de que acepten
  • pueden ampliar los mercados en el tiempo, ampliar los tipos de proyectos elegibles, dar la posibilidad de que las partes no-KP puedan comprar créditos de carbono, y comenzar a organizar un nuevo conjunto de mecanismos de mercado
  • y, finalmente, se escapan de dar la verdadera respuesta a la pregunta fundamental que el mundo las está planteando: “¿Qué pasa con los compromisos de mitigación necesarias”?

¿Será que ‘cumpliendo el deseo’ de los países en desarrollo y de los movimientos sociales de implementar un segundo periodo de compromisos, los compromisos de mitigación totalmente insuficientes ahora son considerados “un detalle”?

1 Objetivos cuantificados de limitación y reducción de las emisiones. Nótese también que el lenguaje original de PK se define como CCLRE: COMPROMISOS en lugar de los objetivos.
2 Estos son de hecho los mismos viejos ‘compromisos’ que han estado sobre la mesa desde Copenhague. En la nota de la propuesta de anexo B, establece: “Para más información sobre estos compromisos se pueden encontrar en el documento FCCC/SB/2011/INF.1/Rev.1.”, (el documento con las promesas de Cancún)

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